YO NUNCA LO HUBIERA HECHO
El pasado domingo te levantaste temprano.
Cogiste mi maleta y pusiste en ella todas mis cosas. Mi hueso de plástico,
el cazo donde ponías mi comida, el collar, la correa….. ¡Qué
bien-pense-, vamos de viaje! Y nos dirigimos a la autopista. La verdad es que
estabas muy raro, porque no dijiste nada en toda la mañana. Luego detuviste
el coche en un área de descanso. Bajamos y estuvimos paseando un rato.
Y me tiraste la pelota muy lejos. Y fui a por ella pero al volver tú
ya no estabas. Habías desaparecido. Corrí hacia el coche y vi
como te alejabas en él. Mi maleta estaba en la calzada. No entendía
nada. Estuve esperándote durante tres días. Pasé mucho
frío y miedo. Al tercero me fui. Estuve andando por el arcén,
perdido. De lo que pasó luego no recuerdo nada. Cuando desperté
estaba aquí en el cielo. Me contaron que me atropelló un camión.
Pero no te preocupes por mí, estoy bien. Aquí somos miles de perros
abandonados. Quiero que sepas que te perdono, aunque nunca entenderé
cómo pudiste hacerlo. Yo nunca lo hubiera hecho. F.P.