MANUAL BREVE DE PREGUNTAS Y
RESPUESTAS SOBRE LA RABIA (HIDROFOBIA)
¿QUÉ ES LA RABIA?
La rabia es una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso de los mamíferos.
En las últimas etapas de la enfermedad, el virus se traslada desde el cerebro a
las glándulas salivales y la saliva.
Desde allí el virus puede transmitirse a través de una mordedura opor contacto
con las membranas mucosas (nariz, boca, y ojos). La enfermedad es fatal una vez
que se registran los síntomas. Los perros pueden contagiar a otros por 2
semanas antes de que aparezcan los síntomas de la enfermedad, por lo que es
sumamente importante confinar y observar todos los animales sospechosos.
¿QUÉ ESPECIES SON LAS PORTADORAS
PRINCIPALES DE LA RABIA?
La rabia es predominantemente una enfermedad de carnívoros salvajes pero puede
afectar a cualquier mamífero, incluyendo los seres humanos. Diversas especies
se han convertido en portadoras principales (vectores) en diversas áreas del
mundo: perros en Asia, Africa, el Oriente Medio, y América Latina; los zorros
en Europa occidental y algunas regiones de los Estados Unidos y el Canadá;
mapaches en los Estados Unidos y el Ontario del este, Canadá; murcielágos en
Norte y Sudamérica y el Asia suroriental; mangostas en Sudáfrica.
Los marsupiales son mucho menos susceptibles a la rabia que los mamíferos
placentarios. En los E.E.U.U., por ejemplo, las zarigueyas comparten comúnmente
fuentes alimento y habitat con los mapaches, pero virtualmente nunca se
infectan. Los roedores se infectan relativamente fácilmente con la rabia, pero
típicamente mueren tan
rápido que se ven raramente implicados en los brotes de rabia que se roducen.
¿COMO SE TRANSMITE?
La rabia es causada por el rhabdovirus--un virus tipo DNA grande encapuchado de
forma de bala. Es muy sensible al calor, a los detergentes ligeros (incluyendo
jabones ordinarios) y a los desinfectantes, y no puede sobrevivir demasiado
tiempo fuera del cuerpo de un animal infectado.
El virus se localiza en la saliva de un animal infectado. No puede penetrar la
piel intacta. Pero puede ser transmitido por los lamidos mutuos entre animales,
cuando éstos se acicalan mutuamente y la saliva de un animal infectado entra en
contacto con una herida abierta. Se cree que éste es un método común de
transmisión entre los mapaches, entre los cuales la acicalación mutua de los
miembros de la familia es rutinaria, pero no se considera común entre la otra
especies vectoras.
El virus se multiplica en el sitio de la mordedura, invade fibras nerviosas, y
viaja al cerebro. El período de incubación (el tiempo entre la mordedura y el
inicio de síntomas) depende de la distancia de la herida a la cabeza y el
cuello: cuanto más cercana es la cabeza, más corta es la incubación. Las
mordeduras a la cabeza y al cuello implican el riesgo más alto. Esto tiene
importancia para la eficacia de la terapia de post-exposición o contacto. El
crecimiento del virus en el cerebro causa severa degeneración nerviosa y,
eventualmente, la muerte. El virus también se propaga del cerebro a lo largo de
los nervios a otros órganos, incluyendo las glándulas salivales, donde el
virus se excreta en la saliva. Las mordeduras en general son exposiciones de
riesgo elevado. El contacto animal por sí mismo -- tal como estar en la
vecindad de un animal rabioso,
acariciar o manipular un animal rabioso, o ponerse en contacto con la sangre, la
orina o las heces de un animal rabioso -- no constituye generalmente exposición
y, por lo tanto, no requiere generalmente el tratamiento de post-exposición
contra la rabia. La excepción se ve en el caso de saliva fresca y caliente
transmitida a una herida abierta.
La exposición de un ser humano a un animal rabioso no siempre da lugar a la
rabia. Si el tratamiento de prevención se instituye con prontitud después de
una exposición a la rabia, se prevendrá la mayoría de los casos de rabia. Sin
embargo, todas las mordeduras de animales deben ser evaluadas por un profesional
de salud para determinar si se requiere tratamiento.
¿QUIEN PUEDE PROPAGAR LA RABIA?
El virus de la rabia puede infectar cualquier mamífero, pero la infección es más
común entre los perros, gatos, vacas, caballos, murcielágos, zorrilos, zorros,
los mapaches, los que tienen en común un intervalo de latencia relativamente
largo entre el momento de exposición y el momento en que aparecen los síntomas.
La transmisión
ocurre generalmente cuando el animal vector (el animal que lleva la enfermedad)
se encuentra en la fase latente (antes de que aparezcan los síntomas).
Aunque se cree que no ocurre muy frecuentemente, la rabia se puede también
propagar cuando los animales comen cadáveres de animales infectados
recientemente muertos.
¿COMO SE PUEDE PROTEGER A LA GENTE
CONTRA LA RABIA?
La mejor protección contra la rabia consiste en que la gente vacune sus
animales domésticos contra la rabia, a la vez que cualquier perro o gato
callejero que viva cerca de sus hogares, y que las autoridades municipales
conduzcan campañas de vacunación masivas entre los perros y gatos vagabundos,
idealmente esterilizando en forma humana (sacando los ovarios o castrando) a los
animales al mismo tiempo. La matanza de animales nunca ha resultado ser un método
efectivo para controlar la propagación de la enfermedad.
En las regiones donde ocurre la rabia transmitida por el murciélago, uno debe
evitar permitir que los murciélagos hagan nido en áreas donde duerma la gente.
Las transmisiones de rabia por mucriélago ocurren típicamente a través de
contacto accidental nocturno, y como los murciélagos típicamente no dejan
huellas de colmillo más grandes que las picaduras de mosquito, las víctimas
con frecuencia no se dan cuenta que han sido mordidas.
¿ES LA RABIA CURABLE?
No hay cura alguna una vez que aparecen los síntomas de la rabia. Es entonces
inevitablemente fatal. Sin embargo, el período relativamente largo de incubación
permite que la terapia de post-exposición sea
eficaz si se hace correctamente.
¿CUALES SON LAS INDICACIONES Y
SINTOMAS DE LA RABIA EN LOS ANIMALES?
Los síntomas de la rabia en los animales pueden incluir una o más de las señas
siguientes: excitabilidad; comportamiento o ataques virulentos; el morder;
agitación; agresividad inusitada; bravura; salivación excesiva (el espumejear
legendario en la boca); aversión al agua (de donde se deriva el nombre
"hidrofobia"); inhabilidad de tragar o de beber; pupilas dilatadas;
disfunción muscular; irregularidades de la coordinación o del paso; parálisis;
convulsiones; y eventualmente la muerte, casi siempre en el plazo de 10 días.
Estos síntomas se definen como "rabia furiosa".
Algunos animales rabiosos no exhiben síntomas rabiosos típicos. Esto se
refiere generalmente como rabia muda. Estos animales pueden demostrar otros síntomas
de enfermedad general que pueden incluir una
evitación de contacto con los seres humanos u otros animales, letargo, la pérdida
de apetito, y eventualmente la muerte. Algunos perros sencillamente aúllan por
días enteros y se retiran a lugares oscuros. Pueden perder control de sus
piernas traseras. Un perro puede mostrar solamente síntomas muy leves de
anorexia (el no comer) y de apatía, y luego se encuentra muerto en tres o
cuatro días. A veces el perro no da en absoluto señales de enfermedad, y
repentinamente se encuentra muerto. Una autopsia de post-mortem revela rabia.
¿SON ESTOS SINTOMAS SOLAMENTE
CARACTERISTICOS DE LA RABIA?
Desgraciadamente no. El dolor, el miedo o la confusión extrema pueden hacer un
animal agresivo. La salivación profusa y la inhabilidad de tragar pueden
resultar de una obstrucción en la garganta, cuerpos extraños en los dientes, o
la ingestión de sustancias irritantes o tóxicas. El aullar podría deberse al
hambre, al miedo, o al dolor.
Ademeas, las infecciones tetánicas son a veces diagnosticadas erróneamente
como rabia. Pero, en cualquier caso, tales animales deben siempre tratarse con
precaución ya en su dolor pueden atacar. Actualmente, la rabia solamente puede
ser diagnosticada mediante el examen del cerebro de un animal infectado, y ésto
debe llevarse a cabo en un laboratorio apropiado. En estos momentos no hay
pruebas disponibles para hacer un diagnóstico definitivo de rabia en un animal
vivo.
¿CUALES SON LOS SINTOMAS DE LA
RABIA EN LOS SERES HUMANOS?
Los síntomas tempranos en los seres humanos incluyen irritabilidad, la depresión
inexplicable, el dolor de cabeza, la fiebre, y a veces la comezón o el dolor en
el sitio de la exposición. La enfermedad progresa eventualmente a la parálisis,
a los espasmos de los músculos de la garganta, a las convulsiones, al delirium,
y a la muerte. Es importante observar que una vez que aparecen los síntomas, la
rabia no puede ser tratada con éxito.
¿EN
QUE MOMENTO APARECEN LOS SINTOMAS DESPUÉS DE LA INFECCION?
El período de incubación en los seres humanos (el tiempo entre la exposición
y el inicio de síntomas) es variable, pero es normalmente de 3 a 8 semanas. En
los perros, el período de la incubación es normalmente entre 21 y 80 días,
pero puede ser más corto o más de largo.
¿CUANDO Y POR CUANTO TIEMPO ES UNA
PERSONA CAPAZ DE DISEMINAR LA RABIA?
La transmisión de persona a persona es extremadamente rara, pero se deben tomar
precauciones para evitar exposición a la saliva de la persona enferma,
incluyendo saliva en forma de aerosol debida a la toz, el estornudo, o el
escupir.
¿QUÉ TRATAMIENTO ES NECESARIO
DESPUÉS DE LA EXPOSICION A LA RABIA?
La exposición a un animal rabioso no resulta siempre en rabia. En general, se
podrá prevenir la mayoría de los casos si se instituye tratamiento inmediato
después de una exposición a la rabia. Aún así, un profesional médico debe
evaluar todas las mordeduras animales para determinar si se requiere
tratamiento.
La prevención más eficaz de la rabia es el lavado inmediato y completo del
sitio de las mordeduras o de las heridas causadas por rasguños con generosas
cantidades de jabón y agua, o el lavar las membranas mucosas con agua tibia. Si
la herida está sangrando profusamente, se deberá aplicar presión con los
dedos o las manos, o aplicar un vendaje de presión. La herida no debe ser
suturada, ya que se cree que ésto aumenta la posibilidad de que el virus invada
los nervios.
Esto es seguido por la administración de una inyección de HRIG (globulina
inmune humana antirábica) y de cinco dósis de vacuna antirábica celular
diploidal humana administrada en el brazo en los días 1, 3, 7, 14 y 28 después
de la exposición. En algunas partes se está usando protocolos de inyección
intradérmica (dentro de la piel) en múltiples lugares con mucho éxito, los
cuales resultan más baratos que el programa habitual de vacunación
post-exposición intramuscular (dentro del músculo), ya que requieren menos antígeno.
Las viejas e
inhumanas vacunas a base de cerebro animal (usualmente de oveja), que se
inyectaban en el estómago, han sido ahora substituidas en casi todo el mundo
por vacunas más eficaces y más seguras de cultura de tejidos. La primera
inyección es un anticuerpo para combatir el virus, y el resto de las
inyecciones es una vacuna para asegurar la protección duradera. La terapia de
post-exposición es requerida incluso por gente que ha recibido la vacunación
profiláctica (vacunación de pre-exposición); sin embargo la vacunación de
pre-exposición disminuye el número de dósis de vacuna y elimina la necesidad
de HRIG--un beneficio importante ya que hay una escasez mundial de HRIG. También
se recomienda una inyección de toxoid de tétano después de una mordedura
animal o de cualquier herida profunda.
HRIG proporciona protección rápida contra la rabia por una o dos semanas después
de la exposición, mientras se desarrolla la inmunorespuesta más permanente
inducida por la vacuna. Se debe dar HRIG a cualquier persona previamente sin
vacunar, sin importar su edad, tipo de exposición, o el tiempo transcurrido
desde la exposición. Se puede dar hasta el séptimo día tras la administración
de la primera dósis de vacuna.
En el caso de adultos y niños mayores, la vacuna debe ser inyectada en el músculo
deltoide. En el caso de niños pequeños e infantes, se puede utilizar los músculos
anterolaterales del muslo. La vacuna no debe ser nunca dada en el área glútea
o en el mismo sitio anatómico que el HRIG. Si un individuo pierde cualquier dósis
de vacuna durante las primeras dos semanas del régimen, consulte con el
fabricante de la vacuna. Se debería ajustar el horario para asegurarse de que
se reciban cuatro dósis de vacuna durante los primeros 14 días. La
quinta dósis se puede dar el día 28. Las personas que han recibido profilaxis
de pre-exposición todavía requieren dos dósis de vacuna de refuerzo el día 0
(cero) y el día 3.
Permission to download, reproduce (in any format), and circulate this document is hereby granted as long as the text is not substantially altered. The document may be circulated under the name/logo of any NGO, as long as the ending attribution remains. This document is also available in English.--Kim Bartlett, Publisher of ANIMAL PEOPLE Newspaper