EL ENOJO DE LA NATURALEZA
(Anakarlem Mercado Zeballos, Saúl Alejandro Maldonado Perez)
En las últimas semanas, los anunciados cambios climáticos, como efecto de la nueva aparición cíclica del fenómeno del niño, han provocado consecuencias adversas a la población en general.
Potosí - Bolivia, uno de los departamentos más deprimidos, otrora generador de riqueza y divisas, ha delatado la indefensión en la que se mueve el país, en lo que asistencia inmediata se refiere.
El frío intenso, las temperaturas que descendieron al mínimo en la escala de mercurio, provocaron nevadas que, en criterios de expertos metereológicos, sólo se dan en los Alpes Suizos.
Vimos y leímos con dolor e impotencia, las historias de los dramas humanos que develó, una vez más, la difícil acción inmediata de los grupos de asistencia. La nieve congeló las esperanzas e hizo virtualmente imposible la ayuda inmediata.
Hombres, mujeres y niños relataron con la frialdad de la esperanza milenaria, que no tenían nada que comer y su escaso abrigo apenas podía calentar sus bronceados cuerpos
Acostumbrados a una economía de subsistencia, con escasas parcelas y pocos animales, entre ellos algunas ovejas, vacas, llamas, alpacas y, ocasionalmente aves de corral, asistieron a una suerte de “enojo de la naturaleza”.
La nieve o agua en estado sólido, al caer a la tierra, como efecto de las bajas temperaturas, se endureció, e hizo inaccesible toda labor de socorro.
La economía de dependencia o subsistencia campesina, virtualmente, se perdió. Los animales, a los cuales se los esquila para producir la lana que abriga, murieron en el intento desesperado de la salvación.
Para explicar mejor lo anterior; la economía campesina de Potosí, utiliza tecnología multicentenaria basada en el arado, jalado por bueyes y asnos. El principal medio de transporte intra y extra comunitario, corresponde al uso de lomos de llamas y alpacas. La lana de los auquénidos, entiéndase llamas, alpacas y vicuñas, se utiliza para la producción de abrigos y también para la venta a los rescatadores de materia prima textil. Las carnes sirven para preparar el “charque” o carne deshidratada como una respuesta de prevención en contra de las hambrunas. Y algo más, el estiércol es utilizado como abono natural o fertilizante que enriquece a la tierra.
Como se comprenderá, la muerte de muchos animales colapsa la economía campesina. Esa identidad inminente “hombre-naturaleza” fue fracturada por la nieve y por el frió, pero también, por la falta de acceso caminero y la virtual imposibilidad de actuar oportunamente frente al drama por no contar con los medios de transporte y de auxilio, como ser, helicópteros.
Al estar eventualmente rota la identidad “hombre-animal”, las posibilidades de la economía campesina cambiaron por otro drama más fuerte y excluyente en el corto y el mediano plazo: la migración de grandes grupos afectados hacia las ciudades con el consiguiente aumento de los cinturones de pobreza y marginalidad.
¿Pero, qué hacer ante la frustración?
1.- La planificación inter-institucional debiera ser el eje central. Si bien las soluciones no son milagrosas, hay que fortalecer la difusión de las previsiones meteorológicas y generar planes de contingencia y, sobre todo, acción inmediata
2.- En los planes de contingencia debe estar incluida la reposición de los animales, tal cual anunció el Ministro de Agricultura, a fin de no colapsar la maltrecha economía campesina y no agregar más motivos de preocupación a la política macroeconómica del país, también influenciada por las crisis externa e interna.
3.- Sobre tantos ejemplos de mala administración, de recursoso económicos de inversión y donación, hay que hacer posible que toda la ayuda nacional o internacional beneficie a los afectados directamente, evitando a los intermediarios, que generalmente, son burócratas.
4.- Hay que fortalecer el intercambio de información. Es indispensable la creación, el mejoramiento, la asimilación y la adaptación, en los lugares afectados, de los sistemas de intercambio de información, abreviando la brecha tecnológica y utilizando Internet parar generar respuestas de prevención, mitigación y reposición.
4.- Se sugiere que las acciones de intervención, deben ser mediante la asimilación y la paulatina apropiación de conocimientos comunitarios, respetando la identidad cultural
5.- Se debe estimular el incremento de la fecundidad animal, sólo mediante métodos naturales, ya que la concepción ritualista de los grupos étnicos de Bolivia, es de profundo respeto a la naturaleza.
6.- Estos planteamientos deben, necesariamente, determinar una mejor calidad de vida y el respeto a esa comunión Hombre-Naturaleza.
Anexos
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Fuente : Periodico La Razón Pag A -9 (21/07/2002)
Las
etapas de emergencia |
Equipo terrestre y aéreo |
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Vehículos de auxilio |
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Se cuenta con |
Hace falta |
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Mantenimiento •
Se requiere de un presupuesto específico para una revisión
y mantenimiento periódico de los motorizados. |
Equipos sanitarios |
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Ambulancias •
Cuenta con un parque de 12 ambulancias equipadas y aptas para los
primeros auxilios. Más de la mitad se encuentra administrada
por hospitales de la Iglesia, de acuerdo a un contrato. |
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Helicóptero |
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Compra • Defensa
Civil requiere por lo menos de un millón de dólares
para la compra de dos helicópteros, uno para que realice
vuelos en la Cordillera, cerros y altiplano, y otro para las acciones
en el valle y el oriente. |
Los recursos humanos |
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Voluntarios |
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Se cuenta con |
Hace falta |
Expertos • En los nueve departamentos, además de Riberalta y Rurrenabaque, hay grupos voluntarios de búsqueda, salvamento y rescate (SAR). Inicialmente fueron conformados sólo por personal militar y luego por jóvenes civiles. |
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Animales |
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Entrenamiento •
Los animales no son escogidos de acuerdo a su raza y algunos mueren
en el proceso. |

Fuente Periódico "La Razónn" Pag. A - 11 (21/07/2002)
(30/07/2002) Fuente : Periodico La Razón, Pag A - 9
La
reposición de ganado en Sud Lípez tardará en llegar
GESTIÓN
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El Ministro de Agricultura anunció que la tarea correrá por cuenta
del próximo gobierno y que los recursos ya fueron gestionados.
La reposición de al menos 11 mil cabezas de camélidos que murieron
a causa de la tormenta de nieve que azotó Sud Lípez, en Potosí,
quedará como responsabilidad del gobierno entrante, dijo ayer el ministro
del Agricultura, Wálter Núñez. “Como la reposición de ganado ya no es parte
de la emergencia, la gente estará aguardando que se constituya el nuevo
gobierno, justo nos agarró en el quiebre. Nos queda una semana de gestión,
pero todo el mérito nos lo vamos a llevar nosotros”, señaló
Núñez.
El mérito al que hace referencia es a una solicitud de ayuda a diversas entidades de cooperación internacional para conseguir los recursos.
Consultado sobre el impacto negativo de la muerte de los camélidos en la industria de textiles y de alimentos (carne de llama), la autoridad aseguró que “se han perdido entre 10 mil y 12 mil cabezas, pero es extremadamente prematuro tener una información que genere el impacto en estos sectores económicos”.
Sin embargo, la Corporación de Productores de Camélidos (Coproca S.A.) dijo a la agencia ANF que la muerte de los camélidos debido a la tormenta de nieve en el altiplano boliviano afectará a por lo menos el 10 por ciento de las exportaciones nacionales en ese rubro.
Los cálculos preliminares de Coproca a la fecha dan cuenta de la muerte de 70 mil cabezas de camélidos; cada ejemplar vale 60 dólares, por lo que sólo la reposición del número de cabezas demanda por lo menos cinco millones de dólares.
Según la entidad, los empresarios dedicados a la crianza de ese ganado tienen permanentes reuniones con autoridades de gobierno y de las prefecturas, cuyo primer acuerdo es fortalecer esta industria para su recuperación.
El gobierno no sabe el efecto de las pérdidas
Producción • El Ministerio de Agricultura desconoce las repercusiones negativas que pudo provocar la muerte de los camélidos en la producción de textiles y carne de llama para el consumo.
Población • La población de camélidos en Bolivia alcanza los dos millones 800 mil cabezas, de las cuales el 85% son llamas y el 15% restante alpacas. Se calcula que alrededor de 54 mil familias bolivianas dependen de la crianza de camélidos para la venta de su carne y lana.
Carne y fibra • Se estima una producción de carne de unas 11.300 toneladas métricas, de las cuales el 57% es para consumo en el área rural y sólo el 33% para la venta en ciudades. La producción de fibra textil proveniente de camélidos alcanza las 150 toneladas métricas. El 2001, el sector de camélidos aportó en 2.6% a la economía nacional.